
Hemos vuelto a revivir momentos de la nada y quizás para nada, pero con un gusto rico. A viejo!
De pronto sentada y mirando al frente, estoy pegada mirando a la Mayte bailando como madonna y diciendo: ella es perfección!!!, y me dan ganas de verlas en acción como en los tiempo libres de antaño, abriendo el closet de una sala vieja, fría y con un poco de olor a humedad que se llenaba de calor (y calor del bueno), en donde se hacían falsos trucos de magia que nos hacían doler la guata de risa.
Donde estarán algunas de esas animas perdidas?
Alguien llamado Andrea, por ejemplo?
De pronto aparecen también recuerdos de mis recortes, de mis pensamientos. Fotos que vienen y van y a ratos quiero alcanzar todo eso con las manos y volver a utilizar las herramientas de otras formas… pero así como dicen en los cuentos, había una vez, no dos ni tres. Solo una.
Al fin de vacaciones y contenta. Dos semanas para medir, meditar y… quien sabe que.
Mi sed de playa esta aquí, latente y perdida en el cemento capitalino que entre escarchas y humedad va a terminar por enfermar a mis pobres ganas de arrancar. Que-lata!
Lo único que se es que si alguien no me saca de este transito loco, me haré mierda los sentidos escuchando, viendo y saboreando cosas.
RECUERDE: Siempre en el buen sentido.
De pronto sentada y mirando al frente, estoy pegada mirando a la Mayte bailando como madonna y diciendo: ella es perfección!!!, y me dan ganas de verlas en acción como en los tiempo libres de antaño, abriendo el closet de una sala vieja, fría y con un poco de olor a humedad que se llenaba de calor (y calor del bueno), en donde se hacían falsos trucos de magia que nos hacían doler la guata de risa.
Donde estarán algunas de esas animas perdidas?
Alguien llamado Andrea, por ejemplo?
De pronto aparecen también recuerdos de mis recortes, de mis pensamientos. Fotos que vienen y van y a ratos quiero alcanzar todo eso con las manos y volver a utilizar las herramientas de otras formas… pero así como dicen en los cuentos, había una vez, no dos ni tres. Solo una.
Al fin de vacaciones y contenta. Dos semanas para medir, meditar y… quien sabe que.
Mi sed de playa esta aquí, latente y perdida en el cemento capitalino que entre escarchas y humedad va a terminar por enfermar a mis pobres ganas de arrancar. Que-lata!
Lo único que se es que si alguien no me saca de este transito loco, me haré mierda los sentidos escuchando, viendo y saboreando cosas.
RECUERDE: Siempre en el buen sentido.